Análisis... ¿análisis?

Finalmente, un año más que se arranca. De 2007 a 2008, ya falta poquito para que podamos hablar de que somos la gente de la década del '10. Porque ahora ¿como podemos decir? ¿la década del '00? Noo po, feo. En fin, además de eso, este año 2007 tuvo algunas cosillas que merece la pena enumerar

  1. Entré a la universidad y seguiré ahí el próximo año: no es que alguna vez haya tenido contemplado abandonarla, pero no descarté la idea de que enloquieciera y me hubiesen tenido que sacar, para llevarme a un centro de rehabilitación o que hubiese tenido un accidente terrible y quedáse estúpido, quebrado e inútil entero o muerto.
  2. No me resfrié en todo el año: si bien tan debilucho no soy, suelo enfermarme de resfrío al menos unas tres veces al año, situación que se ha repetido hace años y que este año no se dió. Sin perjuicio de eso, este año choqué con una moto, me dió peste cristal y me fracturé una clavícula... hmmm. Prefiero los resfríados.
  3. Hice algunos paseos en bicicleta memorables: Buín, Chena, Pomaire, pedaleo hacia Los Vilos (llegué a Llayllay), Lo Vásquez y otros paseítos más chicos pero satisfactorios.
  4. Entré a la sociedad de debate de la Universidad... igual, han sido pocos debates, pero ahí estoy. Debate PapaVilla, Debate Femicidio.
Por el momento, no me acuerdo de más cosas excepcionales... supongo que, si recuerdo algo más de acá a las 12, lo pondre.

Feliz año nuevo, silenciosos lectores, pasivos fans, que sé que están ahí... Feliz año nuevo, inclusive para quienes entran acá para espiarme o para decir "pero, mira que tonto es este tarado". Feliz año nuevo, inclusive para las personas que detesto por ser como son, por sus actitudes o por su tez*. Feliz año nuevo para los colegas ciclistas, para los compañeros de U, para los nerds ociosos que lleguen acá por casualidad, para los lamentables** que no tienen nada que hacer la noche de año nuevo y, tras abusar de google, lleguen a mi blog. Feliz año nuevo para todas las personas que conozco, de todos los tiempos... los camaradas de tokatas y cervezas baratas de antaño, los compañeros del lejano colegio, los amigos del barrio, los paramédicos que me subieron a la ambulancia cuando me quebré la clavícula, los ciclistas que votaron por mí para que saliera Rey Furioso Feo... para todos. Y para los olvidados, que están tan olvidado que ya ni sabemos ni quíenes son.

* es un chiste oh, si no soy racista.
** al parecer, debido a la falta de cash, seré uno de esos... onda, puro "carrete en familia", bailando la pata de cueca clásica con la memé y la tía, tomando poquito, porque algún familiar estará atento a hueviar, etc. Ña' igual saldré a la calle, en plan punki, a tomar a una plaza, gritar y tirar piedras de puro alegre

Se vive mucho o se vive poco

Ayer me reuní con mi papá, por motivos navideños y también porque ultimamente estamos en plan reencuentro, salir más, conversar más y, que se yo, conocernos más... trámites que, cuando tus padres son separados, hay que hacer premeditadamente. El asunto, es que mientras tomábamos un pop jugo de frutas en una banca de una plaza, le comentaba que sentía que se me estaba pasando el tiempo, que ya tengo veinte años y que he hecho puras leseras fomes (por cierto, no es que crea realmente eso... y, efectivamente, no es así), que esa esta edad cuando yo debería tener las pelotas para tomar una mochila con un par de panes y tirarme a pasear por el mundo, andando a dedo y pasando penurias que no serían penurias, sino aventuras dada la naturaleza de la circunstancia: lo haría porque quiero... y, efectivamente quiero, pero agh! choca conmigo mi mente urbana, mi mentalidad de ciudadano timorato que se fomenta y refuerza a cada minuto: "en tal calle roban", "en tal otra mataron a una persona el otro día", "ese barrio es medio peligroso" y blablablá... claro, no dudo que las advertencias sean ciertas casi siempre... pero ¿y qué? En ningún caso, estoy declarando que tenga desapego a la vida, ni que no me preocupe estar sano y salvo siempre, pero siento que aveces el sentimiento se sobreenfatiza, se hiperboliza y se termina con lo obvio: generar un sentimiento paranoico y terrible de intranquilidad general, que todas las personas que andan por la calle traen una pistola y te van a disparar en cualquier momento, que todos los conductores de vehículos andan borrachos y más temprano que tarde se tirarán a la vereda a por tí... ¡no quiero! ¡declaro que reniego de ese temor!

Bueno, entonces, le decía a mi papá que tenía ganas de salir a darme una vuelta por Chile (por Chile no porque quiera andar así en onda "quiero conocer mi país porque es mi país", sino porque para salir tendría que tener pasaporte y eso es más caro e implica trámites (aunque, ahora que lo pienso, para pasar a la Argentina sólo piden carnet)), salir a patiperrear. Si el Ché pudo hacerlo, ¿porqué yo no?, si Kerouac pudo ¿porqué yo no?, si cada día hay gentes anónimas que lo hacen... ¿porqué yo no puedo ser uno de ellos? No se trata de abandonar la vida, dar un giro radical en todo... sino simplemente en salir a pasear y rockear en serio, al menos una vez (igual, ya he rockeado en serio otras veces... pero es para dar dramatismo). Entonces, comenzamos a conversar de que la vida es muy larga y me decía que no tenía que amargarme, porque igual me queda tres veces la cantidad de años que he vivido (considerando que muera a los 80), que estaba bien si salía a viajar este año, pero también estaba bien si lo hacía el próximo año... o el próximo, o el postpróximo. Hasta los treinta años puedo andar por el mundo como "jóven" y no ser TAN patético...

Aun así, tengo todas las ganas de atentar contra mi racionalismo intrínseco y este verano, después de terminar con los exámenes en la U, subirme a la bici y pedalear hacía el sur... hasta llegar al horizonte, llegar a esa línea donde el camino se acaba y miras para abajo y redescubres que la tierra es plana, que los caminos se acaban... nunca.

Ahora es cuando, ahora es. Por lo pronto, quiero reparar la bicicleta que tiene un problema mecánico de mediabaja importancia y, antes que el año acabe, ir a Isla de Maipo.

Las chicas

Yo siempre me he sentido, a ver... no es intimidado la palabra, tampoco miedoso... pero no sé, como que con las niñas suelo tener una forma un poco distinta de ser, ay, no sé, supongo que en mi subconsciente opera la idea de que me quieren atrapar siendo mula en algo o no sé, pillarme algo... entonces, como que me predispongo y estoy un poco a la defensiva... quizá han habido mujeres muy hmmm cuáticas en mi vida que me han marcado un poquito talvez.
El asunto, es que siempre me he sentido el más pollo de los pollos, el más perno de los pernos presentables a una chiquilla... hasta que hoy me han dicho que yo... es que de puro pensar en escribirlo, no lo creo... me veo ¡jote! como que ando en plan galán, siendo que yo me siento siempre como un loser predispuesto. Cuando escuché esto hoy quedé boquiabierto... ¿que podía responder sino con silencio?

Fue hace rato ya, pero aun... me da vueltas en la cabeza, porque se me cambió todo el paradigma que tenía acerca de mi mismo... o sea, siempre me he visto como un wn piola, tranquilo, callado... quizá un poco ocurrente aveces, medio pesado en algunas ocasiones, pero más que eso... nada. Nunca he querido ni me he propuesto jotear a nadie, porque presupongo que me irá mal, entonces inteligentemente, prefiero no perder el tiempo... pero con lo que me enteré (que soy canchero), ocurre que he sido siempre de la forma que nunca he querido ser. ¡Realmente me abisma! también me da un poco de risa, claro... pero, no es algo que no me importe: es mi forma de ser, mejor dicho, la forma en que me ven que soy. ¿Qué tendré que hacer? Yo no quiero ser un jote denso!! me cae mal la gente así y caerme a mi mal a mi mismo es demasiado doloroso...

Pucha, pucha y pucha... mejor habría sido ser un cabro silencioso, de esos que parecen sombra; quizá, ellos mueren desnutridos de tanta paja, pero pasan piola.

¿Somos punk o no somos punk?

No es precisamente un retroceso ni nada parecido... pero ando con unas terribles ganas de escuchar punk. Jajaj... anoche bajé un disco de compilados de punk chileno de los '80, lo heché en el mp4 y no lo escuché mucho, hasta ahora... y está buenísimo, hay unas canciones con olor a bototo a no más dar.
Hay veces que dudo que el punk se lleve así como "en la sangre", pero... en ocasiones, me doy cuenta que sigo siendo el mismo pendejo malo pa pelear, que andaba con chaleco con parches leopardos y bototos fétidos... claro que un poco más restilizado o, por lo menos, con más educación formal y blabla...

Hmm... el link, para que bajen el disco es este (vía caldoecaeza)

[en el player que está en la barra de la derecha, al final abajo, está la canción Maldito dinero de Los Jorobados)

Sincretismo, onda e internet (y la calle)

Para bien o para mal, en Chile las cosas tardan en llegar y, cuando llegan vienen distorsionadas y nunca pueden ser tal como son originalmente... en muchos ámbitos y no siempre de el "occidente oficial", aclaro esto porque es clásica la bronca predispuesta a que porqué tenemos que copiar cosas del extranjero, pero siempre del mismo extranjero (gringos o europerros). Igual, independientemente de que si es sano coíar de acá o de allá, de Europa, de Estandos unidos, de UK, del Altiplano o de Tenochtitlan, a Chile llegan siempre las versiones. ¿Un ejemplo? La música electrónica: el eurodance se fue hace unos 5 o 6 años, siendo que era del '95 y era como lo más despreciable... habíendo mil cosas más de música electrónica, (que se yo, ¿gabber? ¿hardstyle? por último...). Sigamos, el indio pícaro... el modelo no es chileno, fue una copia de un juguetito que vendían en el norte de Iuesei, creo que era de los indios cherokee o uno de esos, acá lo amapuchizaron y, ahí tienes, otra imitación tergiversada. ¿Seguimos? la música garage, que viene de las bandas garage, de chicos que se juntan en los garages a tocar música con estilo pajero, pelito largo y ropa un poco rota y media sucia (pero poco, porque no son punkis)... en chile, que tenemos con garage? bandas que suenan a grupos de wannabe abuelos? la tenidita de uniforme nosé, me genera un poco rechazo, es como si fueras a hacer de cheerleader musical, porque usas la misma ropa que toda tu banda, y cantas con estilo desgarbado, pero arreglan tus fotos para el fotolog... habemus mala copia, de nuevo. Es cosa de mirar en la calle, la manga de cabritos, vestidos de lo que sea (jaj, alguna vez fui de esos), si no es con la ropa sucia, será con el pelo parado, sino recubiertos de chapitas con letras "shinas"... grupos con nombres extranjerizantes y etcétera...
Bueno, toda esta introducción sobre las formas que adaptan las cosas al entrar a Chile, era para llegar a lo que indicaba el título, la web 2.0. Según la siempre sabia wikipedia, web 2.0 más que una tecnología puntual, es una actitud, cun concepto adoprtado por los participantes de esta, de generar sitios de interacción absoluta, donde no existan dos minutos iguales, todos se contacten con todos, todos dentro de la deliciosa globalización (y hay gente que no le gusta :-O). La web 2.0, tiene como gracia la integración de todas las personas, permite crear lazos humanos (¿?), acrecentar el conocimiento de toda la gente, fortalecer la cultura de todos, generar identidad con grupos abstractos e ideas más abstractas aun... en internet hay negocios, hay religiones, hay deportes, hay riñas, hay música, hay eventos, hay amor... ¿que no hay? Personas, pero... es un detalle y da lo mismo, porque pueden ser suplidas las personas con manifestaciones de personas. ¿Qué hago? ¿una bronca o una alabanza a la web 2.0? Ni idea... creo que estoy sólo tirando palos... como loco. Y de ciego, palos de ciego.

Es entrete estar conectado con todo el planeta por internet, por el compu. Poder vivir sin hablar con nadie y saber como están todos... pero aun así, nosé, me agrada también salir a una plaza a discutir existencialismos teenager (aunque ya no soy un teenager). Ni siquiera porque sea más personal y todos esos romanticismos clichés, sino porque es más fresquito y puedes sentarte enel pasto y conversar tomando una bebida. Bonito.

Lo Vásquez 2007

El año pasado ya me habían invitado, pero unos trámites y la flojera me impidieron ir. Este año nada fue capaz de detenerme en este viaje tan entretenido, extenuante a ratos, pero por sobre todo un muy buen recuerdo.

El viernes en la tarde dormí algunas horas, desperté comí una porción reforzada de fideos y emprendí pedaleo. Primero fui a la Plaza de Armas, a ver Cascanueces junto a Beatriz y Franco, luego de eso me dirigí al punto de encuentro Paseo Bulnes con Alameda. Varios compañeros de pedal ya estaban ahí, pronto llegaron más; personajes del jetset varios, ciclistas más anónimos otros, pero todos muy simpáticos y todos estabamos en una onda muy buena. Teníamos la carretera por delante, pero la primera parte de la misión era abandonar la ciudad. Nos tomamos una pista de la Alameda y pedaleamos sin novedad hasta bien entrada la carretera (Ruta 68, camino a Valparaíso) cuando hicimos una detención en una bencinera. El pedaleo fue sin mayores sobresaltos hasta que comenzamos a subir un poco para luego pasar por el túnel Lo Prado y luego bajar a alta velocidad en la oscura noche, llena de puntitos rojos: ciclistas, muchos ciclistas. Después, hubo una detención pues esperamos a Gzo había tenido un problema mecánico en medio del túnel y estaba reparándolo. El camino continuó a ratos pesado, a ratos liviano. Subidas, bajadas, curvas, rectas. La subida al segundo túnel fue algo tortuosa para mí, porque la bicicleta presentó algunos desperfectos técnicos, así que tuve que subir un poco a píe. El cruce del corto túnel Zapata pasó casi inadvertido, para luego dar paso a otro descenso acompañado de un frío que, por momentos, parecía llegar hasta la médula. Poco a poco fue aclarando, la negrura del cielo dio paso a un tenue gris borroso, casi neblina por momentos. El camino ya se estaba volviendo monótono, las piernas no eran las mismas que las de la partida... y se notaba. Haber pasado la noche pedaleando me estaba pasando un poco la cuenta y la muestra más graciosa de eso, fue cuando, tras una subida me estaban esperando el resto del grupo y yo ni los ví, así que me llamaron a gritos y yo apenas pude contestarles: venía durmiendo con los ojos abiertos; no es que anduviese zigzagueando y con riesgo de chocar, sino que estaba en un estado como de trance pero alerta con todo. Seguido de esto, venía una bajada y luego otra subida con curva y, al otro lado, estaba el destino: el santuario de Lo Vásquez. ¿Santuario? sí, santuario... yo no fui por un asunto de fe, pero ocurre, estimado lector, que para esta fecha debido a una-fiesta-religiosa-que-no-tengo-idea-cual-es los fieles al mito juedocristiano peregrinan hasta allá, para pagar mandas o simplemente por fé. Algunos lo hacen a píe, otros en bicicleta y algunos inclusive de rodillas, es por eso que cierran toda la carretera por algunas horas... y, nosotros, ciclistas oportunistas aprovechamos de pasear.

El regreso lo hice en bus, mejor dicho, en una pequeña micro repleta de bicicletas en el techo y en el estrecho pasillo. Con frío al partir, pero al llegar a Santiago con un calor asqueroso y seco. Luego de eso, el pedaleo a la casa no merece reparo. Fueron varios kilómetros que pedalée (unos 97, calculo yo), fue la primera vez que paso la noche sobre la bici. Fue genial. Y me gustó y pretendo ir de nuevo el próximo año.

El tedio

La palabra tedio es como estúpida, la forma en que suena, a eso me refiero. Tedio. Sea como sea, es realmente tedio lo que siento. En la U me han fijado bastantes pruebas bien importantes de corrido y siento que el letargo veraniego se apodera de mí y no podré hacer nada. Los ojos me pesan más que de costumbre y al estudiar me pesan más aun. En fin, debo hacerlo... ya me eximí de dar exámen en un ramo. A lo más podré eximirme de tres; pero faltan pruebas que rendir.

Lo que más lata y tedio me da, no es el hecho mismo que lo provoca, sino todas las cosas que no puedo hacer por tener que estar preocupado de pruebas y weaitas aburridas (y aburridoras). Podría irme a la playa, podría salir a pasear en bici, podría ver harta tele, podría leer varios libros bonitos (Beatriz y Franco, para mi cumple me regalaron Kritik der reinen Vernunft de Kant y aun no he podido llegar a la página 50, siquiera), podría dedicarme a escribir todo lo que pienso a cada segundo en este desierto blog... pero no.

Aun así, sería injusto que me quejase. Fuera de todo, lo paso bien. Dentro de lo posible hago lo que quiero y si ando frustrado es de puro regodión.

Bien... me díagnostico unas semanas de ineludible sumisión al sistema. El 16 de enero doy el último exámen y lo que venga después... lo que venga después es otro cuento.




81