Jalogüin

El año pasado escribí lo siguiente, en esta misma fecha:

[...]en mi pasaje fue Halloween... como a las diez de la noche escuché desde la oficina unas voces infantiles y chilenísimas gritando: "Dulce o travesura". Más de una vez oi a algún niño pícaro modificando la cantinela por "Dulce o pata' en la raja!". Pasaron por todas las casas y seguramente le fue bien... bueno, pasaron por todas las casas, excepto la mía. A quíenes les he contado atinan casi inmediatamente a decirme que fue por miedo a mí, cosa que dudo mucho porque, hasta donde yo sé e intuyo, me veo el ser más tranquilo, civilizado, amable, no conflictivo y bien educado que hay. Bueno, quizá por eso mismo se espantan. En fin... por acá no pasaron. Menos mal, porque no teníamos dulces y la intención nuestra era darles $300 a todos, para que ellos mismos se compraran los dulces.

Este año sí pasaron... y no sé, nisiquiera lo encuentro preocupante (com el año pasado), el hecho de que se celebren fiestas extranjerizantes... es que lo veo de otro modo. si uno no se espanta porque hay gente que participa en la Navidad, ¿Porque me espantaría que sí se celebre un ritual celta? ¿Porqué un mito va a ser más respetable que otro? Genial que se celebre Halloween, ojalá todos tengamos el mismo ánimo para celebrar el we tripantu (reinicio del ciclo natural de los mapuches), el casamiento de Luis de Baviera con Teresa (oktoberfest, fiesta de la cerveza) y toda la pila de fiestas por motivos cualquiera de cualquier lugar...

Si vamos a ser globalizados, seamos reglobalizados, po!

Veo colores

Fue como hace unas cuatro o cinco semanas, iba en el metro y de pronto, de la nada, empecé a sentir colores de la gente que estaban alrdedor mío. Con mi mente racionalista, pensé altiro que era una sugestión, producto de haber dormido poco, que la música que venía escuchando alteró mi cerebro o lo que sea... pero nunca se me iba a ocurrir lo que era. Hice caso omiso y seguí el día igual que siempre, pero noté que no podía dejar de sentir los colores... no es que los viera, sino que sentía la vibración que produce y podía identificarlos. "Tate!" me dije "Camirrrakiu, ves el aura".
No podía creerlo y, además era muy sorprendente, porque jamás he hecho preparaciones para conseguir eso ni nada, de hecho, ni siquiera tenía el interés de ver el aura. Antes de asumirlo completamente, hice algunos experimentos (miraba fijamente a alguien, le sentía el aura y luego confirmaba si estaba como yo lo había visto). Hasta antes de empezzar a escuchar respuestas, aun me consideraba un poco rayando la papa... pero al ver la sorprendida reacción de quíenes había "visto" el aura, porque estaba acertado, empecé a descartar la idea de que fuese una pura ilusión de trasnochado.
Unos días después, mi tía se enfermó mucho, tuvo que pasar algunos días en el hospital, estaba con oxígeno y apenas podía respirar. En cierta ocasión, fui yo solo a visitarla y, mientras caminaba por los pasillos sentí colores tristes, personas opacadas, no contentas, sufrientes... a ninguna persona, excepto mí tía le ví la cara, pero sentía a mucha gente que estaba mal... no solo lo sabía (obvio, era un hospital), sino que lo sentía. Ese día me bloquée y no quise sentir a nadie en todo el día... pero, también aprendí algo nuevo: a ver el brillo de los colores.
Ahora, cada día siento un poco más... lo más gracioso, es que no hago ningún esfuerzo por conseguir sentir el aura o poder determinar el estado de la gente sólo mirándola... pero acá estoy, sintiendo el aura.
Al menos, ahora se controlarlo y, si no quiero sentir, no siento nada.

Los zombies realmente quieren cerebros?

Ya, primero que todo, pido las disculpas correspondientes a mi siempre difuso público, por mis exabruptos... sí, me refiero a eso de cerrar el blog, decir que haré otro, luego empezar el otro blog y ahora dejarlo tirado y utilizar el espacio con otros fines (la Fraternidad Teseracto). Como sea, hoy quisiera escribir sobre los zombies, y más específicamente sobre la típica creencia de que les gusta comer cerebros... ok, sé bien que no a todo el mundo le gusta ver películas de zombies ni tampoco se da el trabajo (que algunos especiales sí nos damos) de analizar las teorías de cada película o aparición de zombies.

Por un lado, tenemos la teoría de que el infierno está demasiado lleno y ya no cabe nadie más, entonces, al morirse la gente (sus almas) no tienen a donde ir, así que se quedan en el cuerpo que empieza a podrirse (estoy pensando en Dawn of death del maestro G. Romero). Tenemos también la clásica explicación de que hay un virus que infecta a la gente y "la mata en vida" o las hace relativamente invulnerables a la muerte (como en Resident Evil o Exterminio). Nos queda la tercera y, pienso yo, más controversial y preocupante teoría de que los zombies salen porque sí (como en Shaun of the Death). Sí bien esta última idea aparece en pocas pelis (pues no muchos cineastas son tan osados como para plantear una historia sin alguna base pseudocientífica o pseudometafísica), es la que más me preocupa, porque es la más posible de transformarse en realidad. Claro: un día despiertas, haces tu cama, vas a hacerte el desayuno y ves que tu mamá está apoyada en el lavaplatos, balbuceando y pegándose sutiles cabezazos y, cuando siente que estás ahí, se da media vuelta y te mira con los ojos dilatados y las pupilas horribles y se acerca lenta y espantantemente a tí, mirandote fijamente. ¿En que momento uno se pondrá a pensar que sí es un virus, que murió y su alma no tuvo a donde ir o que es cualquier otra explicación bizarrona el motivo de que está zombie?

Si uno es vivo, tiene sangre fría y tiene ciertos conocimientos, se dará cuenta rápidamente que es una zombie y no tu mamá, entonces atinarás a tomar una silla e intentarás enterrarle una pata en el pecho. No faltará tampoco, el iluso que cree que regresará a su condición humana con un beso y un abrazo e irá a dárselo... y hasta ahí nomás llega. Obvio que varios optarán por salir corriendo.

Es cierto, los zombies son feos. Feos y despreciables, parece... pero no sé, me quiero quedar con la impresión de los zombies de Dead Reckoning, que eran como una clase social inferior que era manipulada por las clases "altas"... igual, no me extraña, viniendo de Romero que donde puede, mete su cuchara comunistona... en serio, la alegoría social de esa peli (Dead Rackoning) es abismante, intente alguien verla con los ojos entrecerrados, hacíendo caso omiso al placer de ver zombies comiendo piernas y, en cambio, oir los dialógos y entender y comprender las situaciones y la directa referncia con... la sociedad de consumo. ¡Chan! ¿Zombies con contenido político? tal cual... bueno, de todos modos, esa misma alusión ya la había hecho el mismo Romero en 1978 (en Dawn of dead los zombies iban inércicamente a los malls, pues ahí pasaban toda su vida)

Ver pelis de zombies y ahora, hacer un breve comentario (este que ahora estoy terminando) me está demostrando que es verdad... los zombies sí quieren cerebros. Y suelen conseguirlos.

Atiendan la metáfora: pelis de zombies, hechas para un público jóven, seguramente unos chiquillos espinilludos, medios nerds, complacientes con el día a día y poco reflexivo y pa'h! le metes un mensaje político fuerte... ¿no es acaso eso querer cerebros?

Estimados... con esto sé que me ganaré vuestro amor.








Coronación y dolor

Ocurre que en el Movimiento Furiosos Ciclistas hicimos una elección de reyes. Inicialmente, partió en el grupo de los que nos ibamos a Bellavista después de la cicletada del primer martes de cada mes(uno de los grupos, el de los administradores y amigos), pero después, gracias a que lo publicamos en el sitio (que recibe hartas visitas diarias) empezó a agrandarse el asunto, más gente que participó votando y postulándose a rey o reina... las votaciones se cerraron el domingo, y el resultado arrojó que Marcela y yo habíamos salido elegidos por la voluntad ciclista (en realidad, sólo por los que participan en el foro y votaron, que si bien, no fueron muchas personas, se consideran la totalidad... además, para votar y participar bastaban apenas un par de clicks, así que si alguien no participó fue porque no quiso). La coronación fue ayer, después de la cicletada del primer martes del mes, a la que fui por vez primera, sin bicicleta (ya me quedan sólo siete semanas sin poder pedalear). Estuvo entretenido eso.
Una cosa muy mala, eso sí, fue que Wifi tuvo un accidente en la cicletada: un imbécil, de esos que andan rajados entremedio de los demás, hacíendo trucos y weás lo pasó a llevar y lo botó de la bici. Resultado: fractura de clavícula izquiera, igual que yo... ¡pero con Wifi tenemos como 40 años de diferencia!
Eso fue ayer...

Hoy no pude ir a la Universidad, porque cuando desperté me dolía tanto la clavícula que apenas podía moverme... es que se me habían acabado los calmantes anoche, así que en la mañana me fueron a comprar y ya ahora me siento mucho mejor.