Fin de la historia?

Anoche, mientras veía en History Channel, con mi mamá y Franco un documental sobre los reventadísimos hippies gringos de los años 60, que se hacían mierda con ácido, bailaban animalezcamente y reían tiernamente, se me vino a la mente una idea que hace tiempo me da vueltas en la cabeza... y me tortura.


hippies pasándolo la raja
Nací el año 1987, en un país sudaca con una decaído gobierno de facto (que cayó tres años después), crecí en una familia de gente trabajadora (de esa clase media ascendente que podía existir hace algunos años) que, sin que lo hayan pasado mal, tuvieron una existencia bien regular, sin exabruptos o antecedentes de familiares que hayan tomado vías inesperadas de vida (o, tal vez sí, pero no del circulo cercano a la familia nuclear formativa en la que vivo, por lo tanto, intrascendente). Durante mi tierna infancia viví con mis padres, mientras ambos estudiaban Artes en la U. Católica y, a pesar de que tenían todas las de ser reventados, marihuaneros a reventar y así, súuper artistas ultra hippies... no lo eran.
Bueno, el caso, es que mientras veía el docu de los hippies, y todos concluían que era una etapa linda que pasaron los jóvenes, pero que no los llevó a ningún lado y que California, en el verano hippie era asqueroso, lleno de gente enferma y tirada en el suelo, todos bajos los bakanes terribles efectos del LSD y, al final, era para pensar que era todo malo, que no tenía que volver a repetirse.
Es cierto, muy cierto que las drogas después se hicieron tan comunes y profanas que no se les puede ya asignar el valor sacramental que en ese tiempo tuvieron... ahora, fumar marihuana o probar ácido más que para encontrar cosas nuevas es para renegar las que existen y esoes obviamente poco respetable... entonces, acá nace mi sentimiento de resentimiento y recelo para con el pasado... que me inyecta, a mí y a mi generación, hijos de los que ya vieron todo, un temor endógeno a los experimentos. Ya todos sabemos que el ácido te caga la mente por siempre, que la marihuana te jode la sinápsis, que el amor y la paz no sirven más que para estar bien en grupos pequeños y por
sólo un tiempo corto... ¿en que podemos soñar? ¿en cumplir con un sueño ajeno? ¿el éxito que nos dan las profesiones liberales es acaso suficiente meta?
Me niego... me niego y sufro, buscando algo para distorsionarme, pero ya todo está probado. Follar con desenfreno te da sida, fumar droga en demasía destruye el sistema nervioso, la música tiende a ser masiva y tonta y cuando tiene contenido es aburrida y para tontos graves, los deportes... los deportes me dan como una salida. Sí, andar en bicicleta, por ejemplo me hace sentir muy bien, muy alegre y, como he dicho en otras oportunidades, en un estado casi narcótico.
Aún así... quiero destrucción, quiero participar de la selfdestroyer rebeldía juvenil... que ya se acabronó la generación anterior a la anterior a la mía. ¡Cabrones! ¡Encontraré el modo de hacerme daño lúdico sin ser un vil imitador! No quiero acogerme cual bastardo espiritual a creencias orientales ni prehispánicas, tampoco quiero ser un adicto a las telecomunicaciones. Hallaré el modo de crear mi neodroga, de encontrar el bienestar, el agrado y la comodidad deliciosa que en algún tiempo pasado a cierta gente un ácido o alguna hierba daba. Ya sea andando en bicicleta, trepando árboles, subiendo cerros, trotando hasta el desmayo, sintiendo el viento contra mi cara mientras escalo un roquerío... como sea. Lo conseguiré.
Y tengo la impresión de que estoy cerca... bastante cerca.
Por cierto, amiguitos, fieles y silenciosos lectores de mi blog, este espacio donde doy rienda suelta a mi reflexiva superficialidad y comento descarnadamente hechos intrascendentes, el día de hoy, les tengo un regalito, sólo para quienes han llegado leyendo hasta acá, que supongo que no son demasiados (jaj). Es un pequeño how-to para hacer un Narguile (pipa de agua en arameo-indo-cherokee). Claro, que será sin imágenes, para que sólo los que saben leer (y leen) lo lean ju-ju.
Primero que todo, los materiales necesarios son: una bombilla, un corcho, un destornillador pequeño y una botella plástica (ideal si es chica, para poder llevar el narguile a todos lados). Instrucciónes: con el destornillador hay que hacer un agujero al corcho de un extremo a otro y cruzar por ahí la bombilla, luego, el destornillador se pone al fuego y a la botella se le hace un pequeño orificio en el costado, lo más cerca de la boca posible (pero en la parte lisa, sipo). A la botella hay que echarle un líquido (agua, leche, copete, etc), el corcho con la bombilla se usa para tapar la botella. El extremo inferior de la bombilla debe quedar sumergida en el líquido y en el extremo superior se pone un cigarro (lo que quemarás lo eliges tú, claro). Se prende el cigarro mientras inspiras por el hoyito en la botella y sigues el procedimiento habitual de fumar.
Personalmente, lo encuentro glorioso... jajaj... con un cigarro normal (sí, de tabaco) conseguí flotar un ratito en el aire. Claro, que personas con más resistencia, no les pasará nada... pero, yo soy un pollito débil y sin costumbre, así que cualquier cosa me eleva. Prueben el narguile, amiguitos... lo recomiendo.

La playa, la droga y las cletas

La semana pasada, planée ir con Frank y Marco a Los Vilos. Después, al paseo se unió Ariela. Frank se descartó porque no le dieron permiso (¬¬ novedad). Luego, Ariela también dió un paso al lado, porque el sábado tiene que jugar hockey y no le fue muy bien con el permiso. Quedaba el Marco, nomás. Pero no nos animábamos a ir los dos nomás, porque sería muy fome. Tres personas es el número perfecto para un paseo carretero, abusivo en drogas fumables y distorsión sana y entretenida. Entonces, invité a Franco que aceptó sin conflicto de adolescente alguno. Hace un rato, fuimos a ver a Marco, para coordinar la hora a la que saldríamos y resultó que se había enfermado y (palabras textuales de él): se andaba cagando entero.
El paseo, entonces, tiraba como para verse truncado una vez más... pero, con Franco decidimos que la oportunidad no puede perderse, así que iremos igual a la play... pero con las bicicletas, así que será el medio paseo cletero feliz sin drogas ni alcohol.
De todos modos, cuando uno anda mucho en cleta (y esto se que varios podrán entenderme) uno alcanza un estado casi narcótico. El sudor medio frío pegado al cuerpo, las piernas cansadas y las ganas de llegar a la casa a recostarse un rato... son deliciosos. Mucho mejor que drogas fumables o copetes tomables.

Doy fé de ello.

Y ahora, los tambores

Finalmente, el potencial traumático evento ya pasó. Así es, hace unas horas dí la prueba solemne de Introducción al Derecho... y, bueno, tan, traumática no fue.
Hace varios días, fui con mi mamá a comprar la ropa formal que la ocasión requería, hoy en la mañana, con caballero atuendo, escuchando la novena sinfonía y con un relajo forzado subí al metro y me dirigí a la U y llegué con la mejor disposición a dar la prueba. Eran las 9 de la mañana, después, fueron las 10, luego las 11, y así... hasta las 14hrs y algunos minutos (más de 50), que fue cuando llegó mi turno.
La prueba me la tomó el ayudante del profe, por lo tanto y tal como era de esperar, tuvo especial atención en ser un cabrón.

1- Defina el domicilio.
2- Defina el estado civil, tal como sale en el Código Civil.
3- ¿Qué dice la doctrina sobre la definición de estado civil del Código Civil?

La primera pregunta la respondí relativamente bien y, tras algunos rodeos, concluí de explicarla.
La segunda, jamás la había visto en clases formalmente y el profesor jamás la había mencionado siquiera. No respondí.
La tercera la respondí medianamente y no pude concluírla.

Y la nota, era un cuatro pelado. Así que invité al profesor (el ayudante) a que me preguntáse otra cosa, que como me iba a hacer sólo esas preguntas, siendo que otros a compañeros les estuvo preguntando casi veinte minutos, cosas sencillísimas, a modo de salvavidas y que en más de una ocasión no pudieron ni agarrar... y a mí, que había tenido una actitud constante de seguridad, un manejo amplio de vocabulario además de otras gracias (ok, bien subjetivas todas) no me hacía otra pregunta. Inexorable. El cuatro era la nota y punto.
Sé que no tiene porque importarme, pero el hecho de que a otros compañeros les hubiesen preguntado cosas del estilo de que "¿Qué es una norma?" y, a mi me hayan preguntado cosas tan específicas me dejó inquieto y tengo pensado hacer una queja formal, no un griterio irrespetable de escolar taimado por su propia mediocridad, sino de un alumno responsable consigo mismo y que estuvo atento al resto de las preguntas que eran de un calibre muchísimo menor al que el tuvo que responder que le hicieron a sus compañeros, que a su vez respondían erradamente o, en el mejor de los casos, de mala manera (pésimo desplante kinésico, balbuceos enfermantes, pronunciación deficiente, etc). Por supuesto que hubo excepciones, no quiero, por ningún motivo siquiera insinuar que soy yo el alumno más destacado del ramo y el más perjudicado del exámen.
Atención aparte me merece el hecho de que, tanto el profesor como el ayudante, hayan tenido un comportamiento relativamente coloquial rozando inclusive con el de explícita burla. A mí, personalmente, no me afecta, puesto que me siento seguro de mi mismo y sé defenderme ante el menor atisbo de burla... pero eso soy yo, no mis compañeros. De todos modos, ellos sabrán que hacer. En cuarto medio entendí que el compañerismo y todos esos valores pseudomorales, además de carecer de racional motivo, son por lo general contraproducentes, dañinos para quien los tenga y lo peor de todo, es que facilitan la confusión entre uno como individuo y uno como miembro del grupo.
Mi elección ya la hice, me quedo conmigo. Así que, mis compañeros sabrán ellos que hacer.

No es maldad ni una decisión incorrecta, mucho menos falta de cariño ni de humanidad, pero, para los efectos clases, yo no tengo compañeros. Tengo competencia.

Me desvié un poco de lo que partí hablando, pero ni me importa, porque hace días tenía ganas de escribir y no había podido hacerlo con tranquilidad y comodidad, porque tenía la prueba de hoy entre ceja y ceja.

Ah, además, hoy empiezan mis vacaciones, que son hasta el 13 de agosto. Espero pasarlo bien =)... ahora, es pega mía hallar que cosa hacer.

Y ahora... los tambores!

Derecho pa la casa

Pasado mañana tengo la prueba solemne de Introducción al Derecho. Tengo que ir con ropa formal. El profesor me llama adelante, me hace una pregunta y sería todo.

Ah, y la nota que me saque equivale al 40% del año (el ramo es anual).

Seguir escribiendo acá sería irresponsable. Me voy a estudiar.

Calentamiento global

En la tele, me bombardean sobre el calentamiento global. Que apaga las luces, no cargues tanto el celular, usa ampolletas fluorescentes, etcétera, etcétera y etcétera. Apago la tele y, ahí vamos de nuevo, en la radio Concierto, una consciente voz de adulto joven me dice que prefiera andar en bicicleta, que apague las luces y no gaste tanta agua; cambio la radio al azar, y el mentado discursito ahora lo repite un imberbe de mal pronunciada y atolondrada voz... no hay escapatoria en los mass media: todos me convencen de que me preocupe por el calentamiento global, lo están consiguiendo un poco... pero más consiguen que se me caliente la cabeza oyendo frases clichés, una tras otra, citas a Al Gore, una tras otra... hablan como si fuera de algo nuevo, cuando en realidad sobre el calentamiento global se sabe desde antes de 1995 (¡sí, hace 12 años!).
Si ando en bicicleta, no es porque Bono diga que las bicis son mejores que los autos. Si en mi casa tenemos sólo ampolletas fluorescentes no es porque me lo recomiende Al Gore. Si tengo conductas que protegen el medio ambiente no es porque me hayan convencido de tenerlas... simplemente, es porque las tengo yo y no es porque me interese preservar el planeta.
¿Cual es este afán de cultura occidental de querer estirar el chicle? Si la tierra va a desaparecer por calentamiento global, es porque tiene que desaparecer por calentamiento global. O sea, en un planeta donde hay oxígeno y carbono que permiten que haya vida, ¿cómo es posible que una especie viviente pretenda ser tan cabrona de querer ir en contra de lo que la madre naturaleza (odiable e indeseado término, más que nada por lo cliché que suena, que por lo que representa) quiere?
Calentamientos globales han habido muchos, en los años 30 (sí, hace unos 70 años), por ejemplo, hubo un calentamiento global y ¿algún drama? ¿nos extinguimos? No, acá estamos... vivitos, colenado y lloriqueando por el calentamiento global.

De todos modos, no descarto que me falte información. Datos fríos no tengo... así que empezaré a ahorrar agua y electricidad, seguiré andando en bici para no contaminar más mi ciudad, no cargaré el celu más tiempo que el necesario y todas esas cosas que me recomiendan las súperestrellas en sus fiestecitas Live Earth y todas esas cosas hipermerchandisinguiseadas. Total ¿que me cuesta? y, si sirve de algo, habré cooperado con mi granito de arena para que mis hijos y nietos puedan respirar mejor.

Cuiden el medio ambiente, cabros... claro, que siempre dentro de lo posible, sin caer en insanos altruísmos y sin dejar nunca de divertirse y rockear. Jaj.

Ouija... ¿rendija?

Ayer fue un día bastante normal, con una delciosa lluvia que hermoseó Santiago como hasta las 17:00hrs, creo. En el día, nada especial, aparte de haber ido a clases e ir al Homecenter con la Ariela en la tarde. Fue más tarde, como a las 22 y algo, que recibí un llamado al celu.
- ¿alo?
- wena, wn, tai en tu casa?
- hmm sí.
- ya chao.
Unos minutos después, suena el timbre y afuera estaba el Narquito y el Frank. Al rato, llegó la Ariela y salimos los cuatro a la plaza de siempre, a hacer lo de siempre: nada. De pronto llegó Chuchillo (un borracho del barrio, algún día contaré su historia) y se puso a hablar cosas-de-borracho, mientras con los muchachos nos reíamos en su cara, excepto un poco, Ariela, que era primera vez que lo veía y le daba un poco de pena. Luego de la improvisada tertulia callejera, amenizada con un Cooler (que ni tomé, porque es asqueroso) y un posterior Diablito (que probé y me asqueó el doble que el Cooler sólo). Vinimos a mi casa. Inicialmente, ibamos a jugar cartas, pero no jugamos, porque, en realidad nadie quería jugar cartas. Nos sentamos en el living y tomamos un café, mientras pensabamos en como matar el tiempo. No recuerdo de quien fue la idea, pero la palabra fue: "Ouija". No teníamos el indispensable tablero, así que lo fabricamos, rápidamente, en una tabla de trupán. Es súper simple (sí, les enseñaré a hacer una tabla Ouija):
En la esquinas superiores se pone "sí" y "no", en cada una. Abajo, se ponen las letras del abecedario y, abajo los números del 0 al 9 y, finalmente abajo, se pone "Hola" y "Chao".

El procedimiento a seguir es súper simple, también:
Hay que tener un vaso chico (que cubra una letra sola, idealmente), ponerlo sobre el tablero y todos los participantes poner el dedo índice de la mano izquierda encima. Todos deben estar un rato en silencio y, luego uno de ellos preguntará: "¿hay alguien acá?" y el vaso se empezará a mover sólo y dirá "Sí" (obvio que si no hay nadie, no dirá "No": sólo se quedará quieto ¬¬). Ahí, se puede empezar a "conversar" con el alma(¿?), preguntarle cosas y etc.

Detalles importantísimos (no me constan, pero se supone que son importantísimos):
Revisar al final de este artículo, hay datos extras y algunas correcciones
- Si hay alguien que esté de espectador, le pueden pasar cosas así "malas". Se participa o no se participa, pero de espectador no hay que estar.
- Cuando se comienza el contacto, nadie puede irse hasta que termine, porque ahí puede quedar la embarrada (que lo penen y cosas así feas).
- Cuando se quiera terminar, hay que decirle al espiritu(¿?) que quieren que se acabe. Si por algún motivo, él dice que no quiere irse, hay que quedarse a convencerlo y no cerrar a la mala el contacto.
- De preferencia, no hay que hacer esto cerca de un espejo, porque es posible que se empiecen a ver "cosas raras" (el cuerpo que era del espiritu(¿?), etc).

Eso es todo. Ah, para hacer las preguntas, basta con decirlas en voz alta.

---

Fuera de hueveo, yo no creía mucho en "estas cosas tan místicas y fantasmosas", sin embargo, no las negaba tampoco. En mi casa, de hecho, suelen pasar cosas así (se escuchan respiraciones al lado de uno en la noche, suenan pasos en el pasillo, etc. Nada terrible ni malvado, claro), así que nunca he renegado mucho de la existencia de cosas así "fantasmosas"... pero con lo de anoche me quedó confirmado: no estamos sólos en el univer... shuu! no era esa la conlusión. Pero, el asunto es que ahora creo en "éstas huevás".


Muchachines: esto lo estoy escribiendo harto tiempo de haber escrito este artículo y, es más que nada, para agregar algunos detalles y reordenar algunas ideas que no estaban bien claras en lo que está escrito más arriba.
  1. Es cierto que en los espejos es posible que se vean cosas, de todos modos, hay que preocuparse de que el espejo sea circular y no rectángular, porque se supone que por las esquinas del espejo se arrancan los fantaaaaasmas.... hahaha...
  2. No hay problema con ser espectador de una experiencia con la Ouija... de todos modos, no lo recomiendo, porque existe la posibilidad de que los que están participando estén todos coludidos entre ellos para darte susto y que la ouija no esté funcionando de verdad... ¡Participa!
  3. Según la Iglesia Católica, al hacer la Ouija uno se contacta de manera directa con el Diablo... hmmm... esto, tiene como fuente ¡¡una bula papal!!. Invito enfáticamente a no creer en esto, pues proviene de un documento de dudosa vericidad y que, obviamente obedece a fines de marketing de la I. Católica (¿no es acaso obvio que a un telecomunicador entre "acá" y "allá" lo censuren y digan que es lo más maligno de la tierra, para así espantar a quíenes quieran experimentar, dejándolos presos de los dogmas del gran holding Católico?).
Si quieres, postea cualquier duda y deja tu mail/fotolog/blog, que si puedo responderte, no tardaré en hacerlo.

Frío

El invierno, el crudo invierno se hace presente. En las mañanas de mi boca sale humito y mis manos, tan heladas nisiquiera pueden tiritar. Con la cara pálida y la piel dura, audífonos infaltables en los oídos, escuchando cualquier cosa: una conversación tonta sobre cómo alimentar bien a su pero o que si la multa a Piñera fue o no una estrategia política, conversado por torpes locutores de radio, de mala pronunciación y más bluff que conocimiento. Y el frío, sigue golpeando duro, endureciendome la piel y empalideciendo mi cara. Mis manos continúan heladas y mis piernas hacen girar los pedales hacia otro día más de clases. A oir conocimientos, para luego estrujarlos por enésima vez y gotearlos en mis cuadernos, a entablar ocasionalmente alguna conversación, de risa fácil y poquísimo fondo.
No es que me lamente, pero aveces, todo esto me aburre. Y, nisiquiera estoy hablando de la utopía de adolescente rebelde de hechar todo por la borda e irse a viajar por el mundo, sino que quisiera empezar a relacionarme con más gente... no, no con más gente. Con otras gentes. También, pueden ser las gentes con las que ahora me relaciono, pero de un modo distinto. Quisiera poder compartir y hallar interlocutores válidos para mis adoradas discusiones bizantinas, personas a las que les pueda bromear con ideas intrincadas y rebuscadas y, más importante aun, que ellas mismas bromeen con ideas abstractas y extremas. Encontrar más gente que se revuelque en este delicioso y solitario charco de los que somos capaces de reír de todo sin caer en la tontera, abstraerlo todo y manipularlo en dísimiles direcciones sólo por diversión, conceptualizar ideas y manosearlas al extremo de casi darles forma física, etcétera.
No se trata de ser un deprimente cabro nerd, con complejo de sociedad de los poetas muertos, combinado con los goonies. No, no es eso. Se trata de, pucha, no sé. ¿tendrán la culpa mis padres que me criaron entre trabajos de estudiantes de arte? ¿tendrá la culpa el hecho de que siempre me ha gustado leer? Quizá sí... quizá no, también. Sea como sea, el caso es simple... me siento solo aveces. Varias veces.

Y el atropellador frío ha conseguido enfríarme... pero sólo enfríarme, nada más.

Art Attack

Hm... Franco trajo unas temperas y globos. Nos vimos obligados a hacer bombas de pinturas y, como somos tan medíaticos y tecnológicos, tuvimos que sacarle fotos al proceso creativo. Este es como un how-to de hacer bombas de pintura.






Bonus track 1: el baño quedó ideal para sacar fotos del estilo niña-suicida. Como burla explicita a todas esas fotos miserables de gente cortándose para ser cool (en realidad, dicen que no quieren ser cool, pero es obvio que eso es lo que desean) la siguiente foto grafica lo letal que puede ser una... peineta.

Bonus track 2: esta sociedad enferma no tiene límites. Figurense que encontramos una pierna de un niño cortada, tirada a un costado de la vereda. Imposible no fotografiarl

Frágiles buenos proyectos

Me suele ocurrir: ideas buenas, realizables y simples. La última aun no la desecho, pero el concepto que quería explotar se me arranca un poco de las manos. Quizá deba mejorarlo un poco, quitarle un poco de peso ideologicoide y limitarme a concretar un proyecto más sofisticado y simple que la rebuscada y atractiva idea prístina. Para variar, todo nació en un momento de pedaleo. El proceso creativo, a pesar de que pueda ser hereje conmigo mismo exteriorizarlo, lo comentaré:
Paradero siete de Gran Avenida, me detengo un instante en un angosto parque aledaño a la vía y me siento en una banca. Abro un chicle y me lo echo a la boca, me quedo mirando el arrugado papel, oigo unos bocinazos y ruido de gente hablando fuerte. El papel arrugado continúa en mi mano y casi cae. Miro a mi alrededor, veo unos árboles, bancas blancas y sucias (o quizá, solo viejas). Me paro, guardo el papel del chicle en el bolsillo, me subo a la bicicleta y continúo con mi viaje. Paro en un semáforo en rojo y pah! se me ocurrió todo de golpe. La idea ya estaba en mi poder.